Qué llevar a una travesía en velero (lista real según la experiencia)
Lo que siempre sobra, lo que casi nadie trae y lo que realmente marca la diferencia cuando pasas varios días navegando
Preparar la mochila para una travesía en velero suele generar más dudas de las que parece. ¿Hace falta ropa técnica? ¿Se lleva una maleta normal? ¿Y si hace frío por la noche aunque sea verano?
Después de varias travesías y muchos alumnos preguntando lo mismo antes de embarcar, hay algo claro: casi todo el mundo trae cosas que no va a usar y se olvida de otras que realmente marcan la diferencia a bordo. Por eso, esta no es una lista teórica, sino lo que de verdad recomendamos cuando alguien se prepara para pasar varios días navegando en velero.
Una travesía en velero no es un paseo de un día ni unas vacaciones al uso. Se vive a bordo, se duerme en el barco, se comparte espacio y se navega muchas horas seguidas. Eso no significa que sea incómodo, pero sí que conviene ir bien preparado para disfrutarla desde el primer día y no estar pensando en lo que te falta.
Antes de entrar en la lista de qué llevar, merece la pena aclarar un par de errores muy comunes que vemos una y otra vez en personas que hacen su primera travesía. Evitarlos te ahorrará espacio, peso… y algún que otro disgusto innecesario.
Antes de hacer la mochila: errores típicos
El error más habitual antes de una travesía en velero es pensar en tierra firme. Muchos llegan con la idea de “por si acaso”, cargando ropa, zapatos y objetos que nunca saldrán de la bolsa. En un velero el espacio es limitado y cada cosa de más acaba estorbando, así que cuanto más sencillo y práctico sea lo que lleves, mejor será la experiencia.
Otro fallo común es traer equipaje inadecuado. Las maletas rígidas o con ruedas parecen una buena opción hasta que hay que guardarlas a bordo. Ocupan demasiado, no se adaptan a los huecos del barco y acaban siendo un problema durante toda la travesía. En un velero, una bolsa flexible o una mochila blanda siempre gana.
También es frecuente olvidar que en el mar el tiempo cambia rápido. Aunque la previsión sea buena y salgas en verano, las noches pueden ser frescas y una manga larga o una prenda cortavientos puede marcar la diferencia entre dormir bien o pasar frío. Preparar la mochila pensando solo en el sol es uno de esos errores que se recuerdan demasiado tarde.
La ropa en una travesía: lo justo y bien pensado
La ropa merece un apartado propio porque es uno de los temas que más dudas genera antes de una travesía en velero. Por eso, en lugar de repetir aquí una lista interminable, lo más sensato es entender una idea clave: en el barco funciona mejor llevar pocas prendas, cómodas y que se adapten a cambios de temperatura.
En una travesía no necesitas estrenar ropa técnica ni ir “disfrazado” de regata. Lo importante es poder moverte con libertad, protegerte del sol o del viento cuando haga falta y tener alguna prenda de abrigo para las noches. Si quieres ver esto con más detalle, en el blog explicamos específicamente qué ropa llevar en una travesía en velero, con ejemplos reales y errores habituales.
Calzado a bordo y en tierra: un detalle más importante de lo que parece
El calzado es uno de esos aspectos que muchos pasan por alto hasta que ya están a bordo. En un velero no vale cualquier zapatilla, y mucho menos chanclas durante la navegación. La cubierta puede estar mojada, moverse más de lo esperado y exigir buen agarre en todo momento.
Lo ideal es llevar un calzado cómodo, con suela clara y antideslizante, que solo se use a bordo. No hace falta que sea específico de vela, pero sí que agarre bien y no marque la cubierta. Unas zapatillas deportivas viejas, limpias y reservadas para el barco suelen funcionar mejor que muchas opciones “náuticas” compradas a última hora.
Además del calzado para navegar, conviene llevar otro par para cuando se baja a tierra. Pasear por un puerto, hacer una compra o simplemente estirar las piernas después de horas de navegación se agradece mucho con un calzado seco y cómodo. Este pequeño detalle mejora bastante la sensación general durante toda la travesía.



Bolsa, mochila o maleta: cómo llevar el equipaje en un velero
En una travesía en velero, el tipo de equipaje es casi tan importante como lo que llevas dentro. Aunque pueda parecer un detalle menor, elegir mal puede hacer que tu equipaje esté molestando durante toda la navegación. Por eso, la regla es sencilla: cuanto más flexible, mejor.
Las bolsas de deporte blandas o mochilas sin estructura rígida son la mejor opción. Se adaptan fácilmente a los huecos del barco, se pueden plegar cuando están vacías y no ocupan espacio innecesario. En cambio, las maletas duras o con ruedas son difíciles de estibar y acaban estorbando tanto a ti como al resto de la tripulación.
Otro consejo útil es organizar el contenido en bolsas pequeñas dentro de la bolsa principal. Así es más fácil acceder a lo que necesitas sin tener que deshacer todo el equipaje cada vez. En un velero, el orden no es solo una cuestión de comodidad, también ayuda a convivir mejor a bordo durante varios días.
Seguridad y extras útiles que marcan la diferencia
En una travesía en velero, la seguridad forma parte del día a día, pero eso no significa ir cargado de equipamiento innecesario. El barco ya cuenta con el material obligatorio y los elementos básicos para navegar con garantías. Aun así, hay pequeños extras personales que pueden hacer que la experiencia sea más cómoda y segura.
Una linterna frontal o pequeña linterna de mano es uno de esos objetos que parecen secundarios hasta que se necesitan. Para moverse de noche por cubierta, localizar algo en un camarote o hacer una guardia nocturna, tener luz propia resulta muy práctico. Ocupa poco y se acaba usando más de lo que uno imagina.
También conviene llevar protección solar adecuada, incluso en días nublados. En el mar el reflejo del sol es constante y acumulativo, y no prestar atención a este detalle puede pasar factura al cabo de unas horas. Unas gafas de sol bien sujetas y crema solar resistente al agua son aliados imprescindibles durante una travesía.
Por último, pequeños objetos como tapones para los oídos o una batería externa pueden parecer detalles sin importancia, pero mejoran mucho la vida a bordo. No son obligatorios, pero quienes los llevan suelen agradecerlo desde el primer día.
De cualquier manera no sufras, porque de todo esto hay en el barco, y nos encanta compartirlo todo!!!
Lo que NO deberías llevar a una travesía en velero
En una travesía en velero, tan importante como saber qué llevar es tener claro qué dejar en casa. El espacio a bordo es limitado y todo lo que no se usa acaba siendo un estorbo. Por eso, conviene evitar llevar objetos “por si acaso” que no tienen una utilidad real durante la navegación.
La ropa excesiva es uno de los errores más comunes. Llevar cambios para cada día suele ser innecesario y ocupa un espacio valioso. En el barco se repite ropa, se prioriza la comodidad y se aprende rápido que menos es más. Lo mismo ocurre con accesorios voluminosos o frágiles, que no encajan bien en un entorno en movimiento constante.
Tampoco tiene mucho sentido llevar objetos electrónicos delicados sin protección o artículos de valor que no vayas a necesitar. El ambiente marino, la humedad y los movimientos del barco no son los mejores aliados para este tipo de cosas. Ir ligero y con lo justo ayuda a disfrutar más de la experiencia y a preocuparse menos.
Para terminar: preparar bien la travesía marca la diferencia
Preparar la mochila para una travesía en velero no va de llevar mucho, sino de llevar lo adecuado. Cuando el equipaje está bien pensado, la convivencia a bordo es más sencilla, el día a día fluye mejor y puedes centrarte en lo importante: navegar, aprender y disfrutar del mar.
Cada travesía es distinta, pero la experiencia demuestra que las dudas previas suelen ser siempre las mismas. Por eso, esta lista no nace de la teoría, sino de lo que hemos visto una y otra vez en personas que se embarcan por primera vez y quieren vivir la experiencia con tranquilidad desde el primer día.
Si alguna vez te has planteado hacer una travesía en velero como algo más que un simple paseo, hacerlo bien preparado es el primer paso. En Ciaboga organizamos travesías formativas reales, pensadas para aprender navegando y disfrutar del mar con sentido. Porque cuando todo está en su sitio, la travesía se vive de otra manera.
En todas nuestras travesías creamos un grupo de WhatsApp con el patrón y la tripulación, y en el damos toda esta información, consejos y resolvemos cualquier duda que puedas tener.
