Menús para travesía de fin de semana: qué comida llevar a un barco sin liarla
Salir a navegar un fin de semana es de lo mejor que se puede hacer con el mar en calma y el móvil en silencio. Pero hay una pregunta que siempre aparece, incluso antes de soltar amarras: ¿qué comida llevo al barco?
En Ciaboga solemos salir los viernes por la tarde, normalmente 6 personas más el patrón, y cada uno se trae su comida. Así evitamos el clásico “yo pensé que tú traías…” y el plan sale redondo sin estrés.
Y además tenemos una norma de oro que lo cambia todo: hacemos un bote común para bebida y picoteo, para no llenar el barco de bolsas repetidas y cosas que se duplican.
Este artículo es justo eso: una guía real, sencilla y marinera para llevar comida que funcione a bordo, con ideas para las comidas típicas del finde: cena del viernes, desayuno y comida del sábado, cena del sábado y desayuno del domingo.
El sistema Ciaboga: cada uno su comida, y el bote común para lo demás
Aquí está el truco que hace que el barco vaya limpio, ordenado y sin exceso de “por si acaso”.
Cada persona trae solo su comida principal, y luego hacemos un bote común para lo que se comparte: bebida y picoteo.
Así no aparecen seis barras de pan, nueve bolsas de patatas y tres kilos de frutos secos dando vueltas por la bañera.
En la práctica funciona porque es simple: tú te ocupas de tus comidas, y entre todos montamos un “mini-súper” común para el resto.
Qué incluye el bote común (para que no se junte media tienda a bordo)
Este bote es el típico salvavidas del fin de semana. No es comida “de menú”, pero es lo que te salva el hambre entre maniobras y te alegra los momentos tranquilos.
Normalmente incluye cosas como:
pan
patatas de bolsa
frutos secos
aceitunas, algo de embutido o snacks fáciles
bebidas (café, agua, refrescos, cerveza, vino, lo que decidáis)
Y ya está. Lo justo para que el barco tenga ambiente, sin convertirse en un trastero flotante.
Las 5 reglas de oro de la comida para navegar
En un barco la comida tiene que ser práctica. Si no, en cuanto el mar se mueva un poco, lo que en casa parecía una maravilla se convierte en un espectáculo.
Lo ideal es que sea:
fácil de guardar
fácil de comer
difícil de volcar
y que no deje el barco oliendo a cocina durante 3 horas
Además, un detalle importante: navegar abre el apetito, pero comer demasiado pesado te apaga. Mejor ir a lo seguro: rico, simple y marinero.
Menú Ciaboga para travesía (viernes a domingo)
Como salimos el viernes por la tarde, el finde tiene un ritmo claro. Estas son las comidas que normalmente se hacen, y cómo las resolvemos sin complicarnos.
Cena del viernes: algo rico y directo (sin cocina)
El viernes llegas, colocas cosas, revisas cabos, te pones en modo barco… y cuando te das cuenta, ya tienes hambre.
Aquí gana la cena que no necesita más que abrir un tupper.
Ideas que funcionan siempre:
tortilla de patatas
carne rebozada / milanesa
empanada
bocata “bien hecho” (nunca falla)
Desayuno del sábado: rápido y con energía
No hace falta montar un brunch. El desayuno a bordo es mejor cuando es simple: te activa y te deja ligero.
Lo ideal es combinar algo fácil y resultón: fruta, café y algo de pan, o un mini bocata preparado.
Comida del sábado: el tupper que aguanta el mar
Esta comida suele ser la más importante del finde, sobre todo si no hemos llegado a puerto. Aquí manda el tupper que llena sin matar y no convierte el barco en una cocina de guerra.
Top tuppers para sábado al mediodía:
ensalada de pasta (con atún, aceitunas, maíz…)
ensalada de arroz (aguanta genial)
tortilla + pan + tomate (combo ganador)
filetes empanados + algo fresco
hummus + pan de pita o picos
Y aquí el bote común hace su magia: porque ya sabes que habrá pan o picoteo, así que no te llevas el doble “por si acaso”.
Cena del sábado: puerto o barco, pero sin dramas
Si llegáis a puerto, lo normal es cenar fuera. Pero si os quedáis a bordo, también se puede hacer una cena perfecta sin complicarse.
Aquí lo que va bien es algo cómodo, tipo “cena tranquila”, que te deje contento y no te obligue a fregar media vida.
Wraps, empanada, tortilla o una tabla fría sencilla funcionan de lujo.
También funcionan muy bien los platos precocinados, en nuestro barco por ejemplo hay microondas que funciona incluso navegando, además de tener cocina y horno, por lo que se puede calentar cualquier cosa sin problemas.
Desayuno del domingo: suave y feliz
Domingo es día de volver, recoger, dejar el barco fino… y terminar con sonrisa. Así que desayuno fácil y listo: fruta, café y algo rápido.
Con esto, cierras el finde como toca: mar, calma y cero complicaciones.
Los tuppers estrella para navegar (los que siempre funcionan)
No hace falta inventar nada. Estas son las opciones que siempre ganan:
tortilla de patatas
ensalada de pasta o arroz
pollo o carne rebozada
empanada
hummus con pan y verdura
bocatas de calidad (bien envueltos)
Platos preparados que suelen funcionar muy bien
Lasaña (carne o verduras)
Macarrones / pasta boloñesa (si no va con salsa súper líquida)
Arroz tres delicias / arroz con cosas
Paella o arroz preparado (mejor si es “seco”)
Albóndigas (ojo con la salsa, pero van bien)
Pollo asado (comprado ya hecho y listo para atacar)
Croquetas (si las calientas bien, triunfan siempre)
Empanadillas (muy cómodas de comer)
Tortilla de patatas preparada (clásico rápido)
Canelones (calientas y listo, ideal para cena de puerto “barco”)
Verduras salteadas / parrillada de verduras (para acompañar y equilibrar)
Opciones “fit” o más ligeras (por si quieres comer y seguir fino)
Crema de verduras (mejor en puerto o mar tranquilo, por lo líquido)
Ensaladilla rusa preparada (ojo con conservarla bien)
Ensaladas listas (si tienes nevera, van perfectas)
Hummus con pan/picos (no necesita micro y siempre entra bien)
Qué NO llevar en un barco si quieres paz mental
Hay comidas que parecen buena idea… hasta que hay escora.
Evita:
platos con caldo o salsas líquidas
comida que necesite cubiertos “serios”
cosas que huelen fuerte
snacks con migas infinitas
todo lo que manche en vertical (imagina en movimiento)
Conclusión: menos cosas, mejor travesía
La mejor comida para barco no es la más elaborada, es la que funciona. Y el sistema de “cada uno su comida + bote común para bebida y picoteo” hace que todo vaya más fino: menos bolsas, menos duplicados y más comodidad a bordo.
En Ciaboga lo vemos siempre: cuando el barco va ordenado, la cabeza también. Y así se disfruta el finde como toca.
