Cómo es una travesía en velero por primera vez
(Contado sin adornos)
Si estás pensando en hacer una travesía en velero por primera vez, lo normal es que te ronden mil preguntas por la cabeza.
Que si me marearé, que si será demasiado para mí, que si voy a estorbar más que ayudar…
La realidad es bastante más sencilla: una primera travesía es el momento en el que empiezas a entender de qué va esto de navegar. Y no, no tiene nada que ver con estudiar un temario o memorizar luces y marcas.
Aquí te contamos cómo es de verdad.



Qué entendemos por “travesía” en Ciaboga
Para nosotros, una travesía no es salir a dar una vuelta y volver al puerto a la hora del vermut.
Una travesía es:
Salir del puerto con un plan
Navegar varias horas seguidas
Ajustar velas según el viento
Tomar decisiones reales
Compartir el barco, la navegación y el aprendizaje
Es navegación real, de la que te obliga a pensar, a observar y a participar.
La primera sensación al salir del puerto
Casi todos dicen lo mismo:
“Pensaba que sería más complicado”.
Al principio hay nervios, claro. El barco se mueve, el viento se nota y todo parece nuevo. Pero en cuanto empiezas a tocar una escota, a ver cómo responde el timón, a entender por qué se hace cada maniobra, algo cambia.
Dejas de ir de pasajero y empiezas a formar parte del barco.



Qué aprendes en una travesía (aunque no te des cuenta)
Sin darte cuenta, en una primera travesía empiezas a aprender cosas que no salen en ningún examen:
Cómo se organiza un barco en navegación
Qué hace cada uno a bordo
Por qué a veces no conviene “hacer más”, sino hacer lo justo
A mirar el viento antes que el móvil
A anticiparte en vez de reaccionar tarde
La vida a bordo va volviéndose marinera, el lenguaje, los sentimientos. Son pequeños momentos que se repiten… y se quedan.
“Pero yo no tengo experiencia”
Perfecto. La mayoría de la gente que viene por primera vez tampoco la tiene.
No necesitas:
Haber navegado antes
Conocer todo ese vocabulario raro
Solo hace falta:
Ganas de aprender
Actitud de participar
Escuchar y preguntar
Aquí nadie espera que lo sepas todo. Venimos para aprender navegando, no a demostrar nada.
Por eso nuestro lema, A tu lado En cada Maniobra
Por qué una travesía engancha
Hay algo que vemos mucho:
gente que viene “solo a probar”… y acaba repitiendo.
¿Por qué?
Porque en una travesía todo tiene sentido, la teoría deja de ser abstracta, empiezas a sentirte cómodo a bordo.
Y cuando eso pasa, navegar deja de imponerte respeto y empieza a apetecerte. Estás disfrutando.
Salir a navegar no es lo mismo que aprender a navegar
Salir a navegar es fácil, aprender a navegar lleva tiempo, continuidad y millas. Sobre todo millas.
Por eso en Ciaboga insistimos tanto en:
repetir salidas,
compartir travesías,
formar parte de un grupo que navega de forma habitual.
Ahí es donde realmente se aprende. La planificación y la seguridad en el mar son claves en cualquier travesía, como recuerda Salvamento Marítimo.



Si te pica la curiosidad…
La mejor forma de saber cómo es una travesía en velero no es leer sobre ella, es vivirla.
En Escuela Náutica Ciaboga apostamos por aprender navegando, sin prisas y sin postureo, compartiendo barco, millas, risas y experiencia.
Si te apetece dar el paso, puedes informarte sobre nuestras travesías o formar parte del club y seguir aprendiendo poco a poco, como se ha hecho siempre en el mar.